miércoles, 4 de noviembre de 2026

'Ruega por nosotras'... y porque no manden el PP y Vox

 

Desde que ‘Ruega por nosotras’ empieza a andar por la pantalla la impresión que suscita en el espectador es el horror y la incredulidad porque lo que vemos pudo suceder en nuestro país no hace tanto tiempo. Inmediatamente se añade una nueva sensación: ¿Pueden volver los tiempos en que las chicas que no se ajustaban al modelo autoritario de sociedad y de familia de la dictadura franquista eran enviadas a centros para reformarlas gobernados por monjas ultramontanas? La respuesta es claramente NO. Pero con un matiz: ¿Qué supondría que lleguen al gobierno de España representantes de partidos que alaban el franquismo y niegan el derecho a recuperar la Memoria Histórica que lo entierre definitivamente?


Esa pregunta queda en el aire a lo largo de los 136 minutos de la última película de Daniel Monzón, una clara advertencia de lo que puede pasar si el 29 de noviembre las urnas llevan a la coalición del Partido Popular y Vox al gobierno de España. ¿Hasta dónde retrocederán la democracia y las libertades y derechos de las mujeres de los ciudadanos?


‘Ruega por nosotras’ nos retrotrae a los estertores del franquismo. Ana (Zoe Bonafonte) tiene 19 años cuando se rebela contra las imposiciones de un padre ultraconservador que tras una fuga nocturna para ir a bailar la encierra en el Patronato de Protección de la Mujer, institución de infausto recuerdo dedicada a devolver al ‘buen camino’ a chicas y mujeres ‘caídas o en riesgo de caer’.


Faltan apenas dos años para que Franco muera y la juventud de Ana se pudre en el ambiente disciplinario brutal a que es sometida por las monjas que controlan su vida. La complicidad de Sole (Manuela Calle) es el asidero que le permite mantenerse a flote ante tanta arbitrariedad e injusticia. Sobre ellas dos se centra el foco de la película en la que también intervienen otras chicas y mujeres con actuaciones de primer nivel. Cuesta no cogerse manía a Adelfa Calvo en su interpretación de la monja que le hace la vida imposible a Ana y a sus compañeras. O simpatizar con los personajes que representan María Cerezuela, Carla Domínguez, Shiara Fernández o María Gandiaga.

'Ruega por nosotras’ se ha documentado a través del estudio de tesis doctorales, documentos de archivo, libros de investigación, documentales y, sobre todo, decenas y decenas de testimonios de mujeres que pasaron por el terrorífico Patronato. La película toma el nombre de uno de los ensayos escritos por Consuelo García del Cid, víctima del Patronato y pionera en las investigaciones sobre él. Ambientada en el período que comprende desde 1974 a 1979, la película coloca al espectador en la piel de una de esas mujeres, para que descubra de forma paulatina, pero atroz, la angustiosa carga de opresión que reservaba el Patronato a cualquier joven que atravesara sus puertas.

Este viernes 6 de noviembre se estrena en los cines de España. Uno se atrevería a pedir que fuese en cuantos más cines, mejor. Sería bueno que el séptimo film de Monzón fuese visto por esos jóvenes que dicen que ‘con Franco se vivía mejor’ o que no tienen reparos en manifestarse cantando gritos franquistas o haciendo saludos fascistas.


‘Ruega por nosotras’ nos recuerda cómo vivían con Franco las chicas que se resistían a pasar por el aro del ordeno y mando de la dictadura política, social y moral. Y que aparte de enfadarlos con lo que vemos en la pantalla tenemos otra obligación ética para evitar que se repita: Votar el 29 de noviembre contra aquellos que se indignarán con que se les recuerde lo que fue la triste noche de la dictadura.  

                   Las dos protagonistas junto al director, Daniel Monzón (Fotos David Herranz)