jueves, 27 de agosto de 2026

Imaginación y provocación al servicio de la causa gay


 “Jim Queen” es una película que no puedo recomendar para quienes siguen encallados en el mundo antiguo de familias heterosexuales que aún conciben la homosexualidad como algo enfermizo, fuera de la normalidad. Nicolás Athané y Marco Nguyen nos pintan un mundo gay en el que, de repente, un misterioso virus, Heterosis, afecta a esa comunidad. El virus convierte en heterosexuales a los hombres gays. Esa enfermedad pone en estado de schock a esa comunidad. Solo un doctor puede conseguir el antídoto para frenar esa evolución y vemos como Jim Queen, un ídolo físico del mundo gay afectado por el virus, intenta localizar a ese médico para detener el proceso.


Música y animación se combinan acertadamente para mantenernos enganchados a la historia cuyo protagonismo comparten Jim Queen y Lucien, el hijo de una ministra del gobierno francés que se resiste a confesarle su evidente homosexualidad.


En el Festival de Cannes supuso una agradable gran sorpresa. Llevaba muchos años cocinándose. Así lo explica Simon Balteaux, uno de sus coguionistas: “Cuando empecé a escribir el guion, hace siete años, tenía 35 años y por fin me sentía bien conmigo mismo. La primera idea era destacar la vida gay mediante una sátira en la que se daría la vuelta a todo. Empezaron a salir chistes sobre los heteros, pero eran tonterías. Nos dimos cuenta de que implicaban preguntas sociales muy interesantes, aunque todo seguía siendo bastante inocente. Pasaron los años hasta el estreno de la película y me di de bruces con la realidad cuando en Senegal se aprobó una ley para reprimir la homosexualidad. De golpe, los chistes ingenuos se convierten en políticos. Y no es buena señal, incluso es flipante; significa que somos militantes a nuestro pesar. Solo queríamos reír un rato con el hecho de que los heteros viven de una forma y nosotros, de otra”.


Nguyen considera que la película llega en un momento oportuno: “Siento que hay una creciente invisibilización de los personajes gay o queer: recortes de subvenciones, relegación en las plataformas… Nada de eso existía cuando empezamos con el guión, entonces estábamos en una fase inversa. Es verdad que puede despertar la polémica, pero nuestra intención es positiva, buscamos una buena convivencia con una buena dosis de humor que espera ser irresistible. Creo que el humor es la mejor arma para hacer frente al mundo de hoy”.


Es evidente que a asociaciones de ultraderecha como Abogados Cristianos no les gustará, pero a la gente con la mente abierta y ganas de construir sociedades tolerantes les resultará interesante ver “Jim Queen”. Lo podrán hacer a partir del próximo viernes 4 de setiembre.  



miércoles, 19 de agosto de 2026

Cronos. Un puñetazo de dolor, emociones y buen cine

 

Este 17 de agosto se cumplieron 9 años del atentado en La Rambla de Barcelona cuando, pocos minutos antes de las cinco de la tarde, una furgoneta bajó a gran velocidad desde su parte superior, en plaza Catalunya, atropellando a las personas que paseaban por ella. Fue un atentado terrorista que conmocionó a la ciudad y al mundo, con el balance de 15 muertos y cerca de 300 heridos. Los mossos d’esquadra pusieron en marcha un dispositivo llamado Cronos para evitar que el terrorista huyera de la ciudad.

Cronos no pudo contener al asesino, que escapó por la avenida Diagonal tras atropellar a una pareja de mossos que ejercían un control en esa vía a la salida de la ciudad. Cronos fracasó en ese dispositivo y Fernando González Molina lo reproduce en la excelente película que lleva ese nombre y que se estrena en las salas de cine el próximo 4 de setiembre.


Todos los barceloneses recordamos donde estábamos a la hora en que se produjo el atentado. Yo había quedado con una amiga un poco más tarde en el bar Zurich, a unos pocos metros del lugar por donde entró a La Rambla la furgoneta que causó la tragedia. Ver la película nos devolverá la vivencia que tuvimos en aquel momento. González Molina reproduce lo que pasó con la perfección con que la ha reconstruido el guionista Alberto Marini a partir del árduo trabajo de documentación de los periodistas Nacho Carretero y Arturo Lezcano.

A la credibilidad de esa reconstrucción contribuyen en gran medida los responsables de la producción de Cronos. Así lo describen ellos mismos: “Cronos ha sido un proyecto de una complejidad poco habitual, tanto por su dimensión logística como por la enorme responsabilidad ética que implicaba abordar un acontecimiento real, reciente y profundamente doloroso para la ciudad de Barcelona: los atentados de agosto de 2017. Desde el inicio, el objetivo compartido por todos los departamentos fue construir una representación honesta, humana y respetuosa de los hechos, evitando cualquier forma de sensacionalismo y situando siempre a las víctimas y a la comunidad en el centro del relato”. No fue fácil rodar en unas Ramblas siempre llenas de gente, pero lo consiguieron y para quienes las recorremos a menudo y vivimos de cerca el atentado no podríamos creernos Cronos si no hubiese sido así.




La labor de los actores, empezando por Enric Auqué, Diana Gómez y Mónica López, realza esa credibilidad que transmite la película. González Molina la describe así: “es muchas cosas: es un thriller, una película intensa de acción, pero también un drama sobre personas enfrentadas a situaciones extraordinarias, una película sobre uno de los acontecimientos más impactantes de nuestra historia reciente”. Cronos nos supone una superposición de emociones y llama a la reflexión sobre como una acción como ese atentado puede destrozar la labor de cohesión comunitaria que han llevado a cabo durante muchos años profesores y educadoras sociales, como la que aparece deseperanzada viendo como se va al traste su trabajo con unos chicos que de jugar con sus compañeros de repente aparecen convertidos en asesinos.


Nadie en Barcelona olvidará aquel 17 de agosto de 2017. Nadie en Barcelona debería perderse esta película. Y muchos en otras ciudades de todo el mundo deberían ver ese homenaje que González Molina hace a una Barcelona, a la que se mudó su familia materna hace más de cincuenta años y donde ha filmado muchas de sus películas. Dice que es la más ambiciosa y compleja de las que ha dirigido hasta ahora. Barcelona, los barceloneses tenemos que agradecerle el mimo y el tacto con el que ha tratado uno de los momentos más tristes de su historia reciente. Sigue siendo una ciudad de paz, como reza el rótulo con el que nos despide Cronos.

La Rambla seguirá llena de gente este 4 de setiembre cuando la película se estrene en todos los cines.

                           El director de 'Cronos', Fernando González Molina