En unos tiempos en que la extrema derecha pretende
cerrar las puertas a los inmigrantes y refugiados, el estreno de “Viaje al país
de los blancos” supone un alegato a favor de la humanidad, la solidaridad y el
respeto por las personas que arriesgan sus vidas para hacer realidad sus sueños
en países como el nuestro. La historia personal que nos cuenta esta película,
fiel reflejo de la tragedia que acompañó a Ousmar Umar en su camino a
España, nos obliga a darnos cuenta que antes que la “prioridad nacional” que
exigen algunos hay una “prioridad humana” que debería definirnos como gente de
buena fe.
El próximo 26 de junio se estrena esta película que
narra la historia del niño de un pequeño poblado de Ghana que, movido por la
curiosidad y el deseo de aprender, realizó un largo y peligrosísimo periplo
cruzando el desierto africano y el mar Mediterráneo hasta llegar a nuestro
país. Muchos de los que le acompañaron en aquel viaje terrorífico murieron en
el trayecto.
“Esta película nace del deseo profundo de
contar con verdad una realidad que a menudo no conocemos —o no queremos ver”,
explica su director, Dani Sancho. Esa es una de las razones no sólo para
verla sino para promocionarla y para enseñársela a quienes únicamente ven a los
inmigrantes como enemigos que vienen a robarnos trozos del estado del bienestar
del que disfrutamos. Curiosamente son esos mismos que, cuando gobiernan los que
coinciden en sus ideas, lo primero que destrozan es ese estado del bienestar.
Ousman Umar tiene tres
caras en la película. Desde la del niño que sale de Ghana hasta el que se
instala en Barcelona tras unos inicios difíciles hasta el que acaba poniendo en
marcha la ONG Nasco Foundation para ayudar a la escolarización y formación de
los niños y niñas de su pueblo natal. El propio Umar encarna a este último.
Benjamin Kakraba y Víctor Sey son quienes interpretan y dan credibilidad al
Umar niño y adolescente. Junto a ellos, Emma Vilarasau borda como siempre el
papel que le corresponde bien acompañada por Jordi Bosch.
“Ver mi historia convertida en película
es un sueño que trasciende lo personal: es la voz de miles de jóvenes que, como
yo, emprenden viajes imposibles en busca de oportunidades. Este proyecto no
solo visibiliza nuestra resiliencia, sino que invita al mundo a mirarse en el
espejo de las migraciones con humanidad y esperanza. Es un llamamiento al mundo
entero a acompañarnos en nuestra misión de alimentar mentes en origen,
mediando la educación digital. Es decir, la solución de la migración forzada
pasa por crear oportunidades de trabajo en origen, tal como lo
hacemos a través de los proyectos de Nasco Foundation”, cuenta el
protagonista real de la historia que vemos en pantalla, Ousmar Umar.
El productor y director de cine Ibon Cormenzana también está
detrás de este “Viaje al país de los blancos” con Mundo Cero. “Con
este proyecto, no solo apostamos por un cine de autor comprometido, sino por
dar voz a nuevas miradas que desafían y enriquecen nuestra manera de ver el
mundo”, dice y afirma que “no solo refleja el drama de
la migración, sino también una poderosa historia de superación, dignidad y
transformación”. Tras la película, que inauguró la pasada edición del
BCN Film Fest y se presentó en el Festival de Málaga fuera de concurso, también
están Atresmedia Cine, A
Contracorriente Films, Arcadia Motion Pictures y Noodles Production.
Ousman Umar es
contundente y claro cuando resume el sentido de la película y del libro por él
escrito en la que se basa: “Necesito contar mi historia hasta que no haya más
historias como la mía por contrar”. Añadiría que mientras haya historias como “Viaje
al país de los blancos que contar” sepamos abrir nuestro corazón y nuestra
sociedad a quienes las sufran.
El director Dani Sancho con los tres Ousman Umar del film







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