lunes, 18 de mayo de 2026

Van dos gitanos en la parte de atrás de un coche. ¿Quién conduce?


Mallorca Confidencial empieza con unos chistes sobre gitanos. Los escuchamos de la voz de una narradora que nos acompañará a lo largo de la película y que también será una de sus protagonistas. “Van dos gitanos en la parte de atrás de un coche. ¿Quién conduce?”, pregunta. Y la respuesta es que un guardia civil. La voz nos habla en el catalán de las Islas Baleares, idioma que alternan los personajes de este film de acción con el castellano de forma natural. También los gitanos.

Que Lolita Flores es una actriz impresionante no es ningún descubrimiento. Lo ha demostrado en numerosas ocasiones, tanto en el cine como en el teatro. En Mallorca confidencial la acompaña en el protagonismo y en el buen hacer profesional Asia Ortega. Los artistas que interpretan a los gitanos que conviven con ellas en el destartalado barrio de Can Sal, en Palma de Mallorca, impresionan de lo bien que se meten en sus papeles.

Uno quisiera compartir su alegría y sus ganas de fiesta al verlos en el reencuentro inicial de Chusa (Lolita Flores) y Nela (Asia Ortega). Cuando se va desarrollando la trama esa sensación se desvanece para dar paso a la tensión y peligro en que los meten sus negocios con la droga. De la alegría se pasa a la tragedia. De los abrazos familiares y el cante comunitario pasamos a la desconfianza y la violencia.

A Jordi Sánchez le corresponde hacer un papel de policía corrupto que, claro está, resuelve con solvencia. Elena Furiase, Lorca Prada y Amin Hamada contribuyen a conferir credibilidad e interés a una narración que nos mantiene pendientes de su evolución. El guión de Amèlia Mora y la dirección de David Ilundain completan un trabajo que merece mucho la pena ser visto en los cines, a partir del 29 de mayo.


 Ilundain, quien se atrevió con el largometraje B, sobre las peripecias del que fue tesorero del Partido Popular Luis Bárcenas, explica así las razones de embarcarse en la aventura de Mallorca Confidencial: “Nace de la fascinación por los márgenes: esos espacios donde lo socialmente aceptado y lo marginal conviven, se cruzan y se enfrentan. La película se construye en el límite entre dos mundos: el de la isla turística y acomodada, y el de sus poblados más humildes, donde la supervivencia dicta las reglas. Es un universo donde el poder, la lealtad y la traición se viven en carne propia, y donde cada elección puede cambiarlo todo”.


Cuando se cierra la película, la narradora nos regala una nueva pregunta: “Van en la parte de atrás de un coche un constructor, un policía y un político. ¿Quién conduce?”. Ella no lo sabe. Seguramente no será un guardia civil. Aunque Mallorca Confidencial nos da a entender que no tendría nada de extraño ni de injusto.


                                         David Ilundain


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