El
público del Festival de San Sebastián tiene muy buen gusto. Lo demostró en su
última edición al otorgar su premio a la película ‘Por todo lo alto’ (‘En Fanfare’). Dirigida por Emmanuel
Courcol, se presenta en su promoción en España con el reclamo de “musical,
humana, gozosa y divertida”, a partir de los calificativos con los que la
recibió la crítica en el diario ABC.
La humanidad de la historia que nos explica Courcol y que interpretan de forma convincente Benjamin Lavernhe i Pierre Lottin se apodera del espectador desde el arranque del film. Son 103 minutos de emociones de las que ya nos advirtió la compañera de la agencia que nos invitó al pase de prensa. “Soltareis alguna lágrima”, nos dijo. Es inevitable pero también muchas risas y sonrisas.
‘Por
todo lo alto’ nos acerca el shock que para un afamado director de orquesta
representa la noticia que padece leucemia y que precisa un trasplante de médula
de un familiar cercano. La búsqueda de ese trasplante descubre al protagonista
que su pasado no es el que conocía. Ese descubrimiento le produce enfado pero
también le permite combatir la enfermedad.
La vida del protagonista se entrecruza en la pantalla con la del hermano que desconocía tener y con su grupo de músicos aficionados con los que el famoso director acaba conectando.
‘Por
todo lo alto’ mezcla dos sociedades: la refinada de la alta dirección de
orquesta y la sencilla de unos mineros que luchan para que su puesto de trabajo
no desaparezca.
Courcol
enhebra una pieza bien trabada y emotiva que bien merece la pena verla a partir
del día 28 de marzo y disfrutarla como lo hizo el público del Festival de San
Sebastián.
No hay comentarios:
Publicar un comentario